LogoTeléfono de reservas: 638828492 (Pablo) - 676352254 (Ana)
Correo: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

  • Exterior de la casa

    El hogar de tus sueños

    La casa está situada en un entorno de gran belleza rodeada por dos ríos de aguas cristalinas.

    Leer más ...

  • Casa Vilarello

    Casa Vilarello

    La casa Vilarello está compuesta de dos plantas unidas por una escalera interior y tiene una capacidad máxima de 6-7 personas.

    Leer más ...

  • Casa Cales

    Casa Cales

    La casa Cales consta de una planta con una zona de dormitorio en buhardilla y tiene capacidad para 6 personas.

    Leer más ...

  • Castillo de Doiras

    Castillo de Doiras

    El Castillo de Doiras es una de las joyas arquitectónicas de la comarca de Os Ancares lucenses.

    Leer más ...

El hogar de tus sueños

Imprimir

Nueva imagen de la web

Share

Nuestra página web ha sufrido unos cambios para adaptarnos a los nuevos tiempos en los cuales los denominados smartphones ya se empiezan a utilizar como herramienta de navegación en la web. Por ello, gracias a estos cambios ya se puede ver nuestra página en buenas condiciones en estos pequeños aparatos electrónicos.

Imprimir

La leyenda de Aldara

Share

Hace mucho tiempo, en el castillo de Doiras, moraba un caballero de nombre Froiaz, con dos hijos: Egas y Aldara.

Aldara, joven y hermosa, contaba con la devoción de Aras, hijo de otro señor de un castillo cercano, y como su amor fue correspondido, y llevandose bien las familias, se anunció la boda. 

Una tarde, Aldara desapareció del castillo. Padre y hermano buscaron por todo el castillo pero no se la econtró; al fin un ballestero trajo noticias diciendo que la había visto dirigirse a media mañana hacia el riachuelo cercano. Temiendo una desgracia, padre, hermano, criados y escuderos, recorrieron las orillas del rio sin encontrarla. Entonces mandaron un  mensajero al prometido de Aldara que se presentó desconsolado, acompañado de sus gentes  y, así todos, emprendieron la búsqueda por montes y bosques, chozas y caseríos... después de algunos días de búsquedas infructuosas, consideraron definitiva la pérdida de Aldara, imaginándosela malherida por algún jabalí, algún oso o devorada por los lobos...

Castillo de DoirasMuchos años más tarde Egas, estando de caza en el monte de Galo Monteiro (gallo montés o monte urugallo), divisó una hermosa cierva blanca. De un disparo único y certero terminó con la vida del animal, pero  no se había percatado de que era imposible llevarla hasta el castillo por su peso excesivo (o, tal vez, porque la nieve dificultaba el transporte), así que le cortó la pata delantera a la cierva (para señalar que el animal le pertenecía, o para poder mostrar un trofeo que diese cuenta de su hazaña).

Y cuando fue a mostrarle a su padre la pata de la cierva, contándole el éxito obtenido, horrorizados, vieron como Egas sacaba de la bolsa una mano; una mano fina, blanca, suave; una mano de doncella hidalga. Y en uno de los dedos de aquella mano relucía un hermoso anillo de oro con una piedras rojay amarillas. Padre e hijo se acordaron de que aquel era el anillo de la malhadada Aldara. Con ánimo dolorido cabalgaron hacia la cima del monte, hacia el lugar donde Egas había matado a la cierva. Allí encontraron, tendido en el suelo, el cadáver de Aldara, con su vestido blanco y una gran mancha roja justo sobre el corazón del que salía un venablo, y a quien le faltaba una mano.

Por mucho que indagaron padre y hermano, jamás se supo ni quién, ni la razón por la que Aldara había sido convertida cierva.